Calidad del dato de mortalidad: Salud impulsa análisis para mejorar la información


Representantes de la Dirección General de Información en Salud (DIGIES) y de las regiones de Alto Paraná, Guairá, Itapúa, Central y Capital participan de un taller regional que permite analizar la calidad de los datos de mortalidad mediante la herramienta ANACoD3 de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, a través de la Dirección General de Información Estratégica en Salud desarrolla el Taller Regional de Análisis de la Calidad del Dato de Mortalidad utilizando la herramienta ANACoD3, un espacio de formación y análisis que reúne a representantes de servicios y regiones sanitarias para revisar la calidad de la información sobre las defunciones y sus causas.

Cuenta con la participación de equipos de Guairá, Itapúa, Alto Paraná, Central y del Hospital General de Barrio Obrero, dependiente de la Región Sanitaria de Capital, promoviendo una mirada que incorpora la realidad de distintos territorios y servicios al análisis de la información de mortalidad.

El taller se realiza con el apoyo de Vital Strategies, en el marco de la iniciativa Data for Health, impulsada por Bloomberg Philanthropies, que promueve el uso de datos de calidad para orientar decisiones y políticas públicas que contribuyan a mejorar la salud de las poblaciones.

Los datos sobre mortalidad constituyen una fuente fundamental para conocer las principales causas de muerte, identificar patrones y desigualdades en salud y orientar la planificación de políticas, programas y acciones sanitarias. Por ello, disponer de información completa, consistente y confiable resulta clave para que las decisiones respondan a las necesidades reales de la población.

Del registro a la toma de decisiones
Durante el taller, los participantes trabajan con ANACoD3, una herramienta desarrollada por la OMS para evaluar la calidad de los datos de mortalidad y analizar los patrones de las causas de muerte. La aplicación permite identificar inconsistencias, problemas de certificación y codificación, así como causas de muerte registradas de manera incompleta o poco específica.

El proceso contempla la preparación y carga de las bases de datos, el análisis de las causas de muerte, la revisión de indicadores demográficos y de calidad y, especialmente, la interpretación de los resultados obtenidos.

De esta manera, la actividad no se limita al uso de una herramienta informática, sino que busca generar capacidades para reconocer dónde y cómo pueden existir problemas en la información, comprender su impacto sobre las estadísticas y establecer acciones para abordarlos.

La participación de equipos de diferentes regiones y de un establecimiento hospitalario permite, además, acercar este análisis a los ámbitos donde se genera parte de la información, favoreciendo una comprensión compartida sobre la importancia de la calidad en cada etapa del proceso.

Información más confiable 
Uno de los principales resultados esperados es la identificación de los errores de codificación más frecuentes, junto con indicadores y resultados que permitan caracterizar la calidad de los datos de mortalidad.

A partir de este análisis, se prevé avanzar hacia un plan de acción para la mejora de la calidad del dato, promoviendo que su monitoreo forme parte de los procesos institucionales de manera sostenida a nivel sub nacional.

Este trabajo tiene una incidencia directa en la gestión sanitaria. Una estadística de mortalidad de mayor calidad permite conocer con mayor precisión de qué muere la población, a quiénes afecta y cómo se distribuyen las causas de muerte en los diferentes territorios. Esa evidencia contribuye a orientar recursos, definir prioridades, diseñar intervenciones y evaluar el impacto de las políticas de salud.

Así, mejorar la calidad del dato significa también mejorar la capacidad del sistema de salud para comprender las necesidades de la población y responder a ellas con mayor precisión.

El fortalecimiento de estas capacidades en los equipos regionales y hospitalarios contribuye, además, a consolidar una cultura institucional basada en el uso responsable de la información, donde cada dato registrado pueda convertirse en evidencia útil para la gestión y para la toma de decisiones en salud pública.

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