
La emisión inmediata del Certificado de Nacido Vivo es una obligación del servicio de salud y un derecho de la madre y del recién nacido.
Todo nacimiento atendido en un servicio de salud debe contar con su correspondiente Certificado de Nacido Vivo (CNV). El profesional de salud que asista el parto o nacimiento debe emitirlo de forma inmediata y entregar a la madre el talón desprendible, sin exigir trámites adicionales ni establecer demoras o condicionamientos administrativos.
Un documento clave para garantizar la identidad
La entrega del talón desprendible del Certificado de Nacido Vivo (CNV) constituye un paso fundamental para que el niño o niña pueda ser registrado oportunamente ante las Oficinas del Registro del Estado Civil y, de esta manera, garantizar su derecho constitucional a la identidad.
Por ello, la madre tiene derecho a recibir este documento una vez producido el nacimiento, sin que su entrega quede supeditada a otros trámites o requisitos administrativos.
¿Qué debe hacer el personal de salud?
El profesional que asista el parto o nacimiento debe:
• Emitir el Certificado de Nacido Vivo de manera inmediata.
• Entregar a la madre el talón desprendible correspondiente.
• Realizar la entrega sin exigir trámites adicionales.
• No condicionar ni retrasar la entrega por motivos administrativos.
La negativa, retención, demora u omisión en la emisión y entrega del Certificado de Nacido Vivo constituye una falta grave y puede dar lugar a sanciones administrativas.
Cumplimiento obligatorio
Esta disposición se sustenta en el artículo 146 de la Ley N° 836/1980, Código Sanitario, que establece la obligación de certificar todo nacimiento por parte del profesional de salud actuante.
Asimismo, en la Circular S.G. N° 024/2026, del Ministerio de Salud, se establece el estricto cumplimiento de la emisión y entrega inmediata del Certificado de Nacido Vivo, y prohíbe su retención o condicionamiento por razones administrativas, bajo pena de sanción.
Desde los establecimientos de salud, cumplir con esta obligación es fundamental para garantizar que cada niño y niña pueda acceder oportunamente a su derecho a la identidad.



